Cerraste la puerta
y entornaste la persiana.
Apagaste la luz
y me tendiste sobre la cama.
Tomaste mis manos
para enarbolar tu mínimo.
Me erguí
para que tantearas mi bajo.
Contuve mis ansias
para que deliráramos unidos.
_MAREA_



Sobre esa luna dije que no escribiría nunca más,